Problemas respiratorios y sobrepeso
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Cuando la obesidad está presente en las personas, muchos riesgos comienzan a aparecer alrededor de la misma. Problemas cardíacos, hipertensión, colesterol elevado, obstrucción de vasos sanguíneos y problemas respiratorios. Esto último es de lo que vamos a tratar en este momento, puesto que es un tema que preocupa y se asocia cada vez más con el sobrepeso.
La enfermedad pulmonar crónica no sólo puede ser grave, sino que también puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Las personas con obesidad abdominal (aumento de la circunferencia de la cintura y abdomen) son más propensos a padecer dificultades respiratorias y pulmonares.
De esta manera, la capacidad de los pulmones puede disminuir y con ello, el correcto funcionamiento, con consecuencias más severas si también se es una persona fumadora.
Según varios estudios científicos, la grasa corporal perjudica el trabajo del diafragma que se comprime contra el pecho y ocasiona una inflamación en el organismo.
Los pulmones de una persona con sobrepeso corren varios riesgos: uno de ellos es la dificultad para expandirse, la incapacidad de ventilación, la falta de aire que produce insuficiencia respiratoria y el desarrollo de una embolia pulmonar o trombosis.
La embolia pulmonar consiste en la formación de coágulos sanguíneos en los pulmones. La sangre, de esta forma, no puede pasar por las arterias de manera correcta y se producen los síntomas en el organismo. Puede ser producida por sobrepeso, inmovilidad, falta de movimiento en las articulaciones y músculos de las piernas, falta de hidratación, tabaquismo y carencia de ejercicios físicos.
Por otra parte, las complicaciones respiratorias pueden causarse por acumulación de grasa en la lengua y el cuello. Esto impide el paso del aire por las vías respiratorias, lo que hace que se produzca una obstrucción que aumenta en el momento del sueño. Así, es común que el paciente no pueda dormir adecuadamente y se despierte varias veces en la noche.
Para reducir los riesgos respiratorios será necesario evitar el sedentarismo, la inmovilidad, la obesidad y el tabaquismo. De esta manera, podremos mantenernos al margen de las consecuencias que trae a la salud. Sin embargo, todos sabemos que no es tan fácil evitar o controlar la obesidad. Por ello, consultar con un profesional y realizarse controles seguidos será primordial.