Los beneficios de la fibra
| Categoría: Nutrición |
Habitualmente algunas personas atraviesan numerosas dificultades para mantener el equilibrio de su organismo. Las manifestaciones más comunes de este flagelo son los trastornos alimenticios, los problemas de sobrepeso, inconvenientes digestivos o de nutrición, entre otros.
Por ello es necesario resaltar la importancia de llevar a cabo una dieta saludable consumiendo, preferentemente, sustancias que favorezcan el funcionamiento de nuestro cuerpo. Una de ellas es la fibra.
La fibra alimentaria es un hidrato de carbono que ayuda a nuestro sistema digestivo, en varios sentidos: por un lado, evita posibles enfermedades, contribuye a reducir el tránsito lento, absorbe el agua y disminuye los niveles de colesterol; por otro lado, con una pequeña ingesta, lograremos sentirnos llenos y, gracias a ello, no tendremos que comer de más, controlando nuestro peso. Además, la mayoría de los alimentos ricos en fibra tienen bajo contenido graso y bajas calorías.
Ahora bien, ¿en qué alimentos podemos encontrar dicha sustancia?
La encontramos en el trigo de salvado, el apio, las legumbres, los cereales, la avena, los vegetales y cítricos. También está presente en la cebada.
Ahora que conocemos las propiedades de esta sustancia y los alimentos en los que podemos hallarla, es necesario hacerse una pregunta de no menos importancia: ¿en qué proporciones debemos ingerirla?
Los profesionales recomiendan ingerir entre 20 y 30 gramos por día. Si la persona está empezando a consumir fibras, es elemental que la ingesta sea moderada, ya que el organismo debe acostumbrarse. Una vez que se aumenta su ingesta, es importante incrementar el consumo de líquido, ya que la fibra absorberá parte del agua corporal.
Basta mencionar la cantidad de fibra contenida en ciertos alimentos para tener una idea de cuánto consumir: en una manzana hallamos 4 gramos de fibras, la misma cantidad que en una pera. En 100 gramos de salvado de trigo podemos encontrar 44 gramos, y en una cebolla 3 gramos.
En conclusión, es indispensable conocer las proporciones adecuadas a nuestros propósitos, e incorporar esta valiosa sustancia a nuestras dietas.