La importancia del desayuno
| Categoría: Nutrición |
Es muy probable que la mayoría de las personas piensen en suprimir alimentos a la hora de llevar adelante una dieta balanceada. Sin embargo, esta idea es errónea y puede traer consecuencias negativas.
La mejor dieta para bajar de peso no se realiza privándose de las comidas y alimentos, sino que se lleva a cabo dándole importancia al desayuno.
Aunque algunas personas han suprimido ese momento diario por temor a engordar, está comprobado que desayunar adelgaza. Estudios realizados, afirman que las personas que evitaban desayunar, pesaban más kilos que aquellas que desayunaban. Esto se debe, principalmente, a que desayunar poco o no desayunar aumenta las ganas de comer.
Otros estudios fueron realizados entre personas que desayunaban rápido y con bajas calorías, y personas que hacían un gran desayuno con mayor nivel calórico. Durante los primeros meses, aquellas que realizaban un desayuno rápido habían bajado más kilogramos. Sin embargo, unos meses después, las que llevaban a cabo un desayuno ligero habían aumentado de peso, y las que desayunaban de manera correcta, continuaban perdiendo peso.
En conclusión, las personas que escojan el desayuno ligero adelgazarán rápidamente, aunque luego podrán volver a aumentar de peso.
Es importante desayunar correctamente durante la mañana e ingerir alimentos de bajas calorías durante el resto del día. Esto permitirá que nos sintamos mejor y con menos hambre.
Cuando no desayunamos…
Durante la noche, el cuerpo se mantiene en ayuno y privado de nutrientes. Esto hace que se active un mecanismo de protección en nuestro organismo, que aumente el cortisol y que el cuerpo comience a guardar energía.
Ahora bien, ¿qué produce el cortisol? El cuerpo comienza a guardar grasa corporal, puesto que el cortisol acelera la pérdida de masa muscular.
En este sentido, es importante señalar que el organismo necesita más energía durante la mañana, y menos durante la tarde y noche. Es ideal que el desayuno sea la ingesta mayor, luego el almuerzo y por último la cena.
Es importante tener en cuenta los nutrientes que incorporaremos durante el desayuno, pero también así, todos los que constituyan nuestra dieta balanceada.