La hipertensión y la obesidad
| Categoría: Salud |
La presión arterial alta, conocida como hipertensión, es de por sí un problema de salud que puede tornarse grave y que, por eso mismo, debe ser atendido por profesionales en cuanto es detectado. Si a eso le sumamos un exceso de peso, la combinación se torna aún más peligrosa. Dicho esto, cabe señalar que la mayoría de las personas obesas son hipertensas.
En este sentido, el riesgo de los individuos con sobrepeso es mayor que el de los que mantienen su peso normal. Y, a su vez, los hipertensos aumentan los riesgos de padecer obesidad.
Es importante aclarar que, en muchos casos, la hipertensión no desaparece, sino que mediante un tratamiento puede ser controlada.
Una de las claves para reducir la presión arterial, se centra en la pérdida de peso. Estudios realizados afirman que adelgazar disminuye la hipertensión y las consecuencias negativas que produce en nuestra salud. En este sentido, la pérdida de kilos de más, es el primer tratamiento que se debe tener en cuenta, y más aún, si existe un sobrepeso. Asimismo, la reducción en el consumo de sal y alcohol será primordial. Al mismo tiempo, realizar ejercicio físico, llevar adelante una alimentación saludable, reducir los estimulantes y evitar las adicciones, será muy importante.
Sin embargo, será fundamental acudir a un profesional, puesto que la única forma de detectar con seguridad la hipertensión, es mediante chequeos y estudios médicos. Además, será importante controlar nuestra presión todos los días y, si así lo dispuso el médico, tomar la medicación indicada. En algunos casos, no es necesario ingerir dosis, puesto que la reducción de peso corporal da resultados positivos.
Consecuencias de la presión alta
Una de las causas principales que existen, es el riesgo de sufrir un infarto. A su vez, las arterias se ensanchan y se es más propenso a padecer insuficiencias renales. El corazón también se ve perjudicado, puesto que se agranda y debe trabajar con mayor intensidad. Las rupturas de arterias, hemorragias y parálisis, son consecuencias que también pueden surgir.
Es elemental recordar que la hipertensión, en los primeros años de su manifestación, puede o no presentar síntomas.
En conclusión, acudir al médico, alimentarnos saludablemente, cuidar nuestro peso y controlarnos todos los años, es lo que se recomienda para mantener nuestra salud en óptimas condiciones.