Aeróbic para adelgazar
| Categoría: Pérdida de Peso | |
En los últimos años, el aeróbic se convirtió en un deporte muy practicado por personas de toda clase de edad. Cada vez más habitual en la sociedad, esta actividad tiene una aceptación que va creciendo entre nosotros, gracias a los numerosos beneficios que brinda.
Otorga ventajas tanto a nivel físico, como a nivel psicológico y es muy efectivo para todas aquellas personas que necesiten sentirse bien, lograr un equilibrio en su vida y, además, bajar de peso.
Ahora bien, ¿en qué consiste el aeróbic?
Se puede decir, que este deporte combina ejercicios gimnásticos con música y ritmo. Los distintos movimientos, se dan en intensidades moderadas, rápidas o lentas y, los períodos en los que se realiza, pueden ser de larga o corta duración, dependiendo la persona y sus características individuales. Dentro de esta práctica, podemos mencionar al aeróbic con elementos (pelotas, steps, varillas, barras).
Este deporte es divertido y agradable de realizar, puesto que incluye música de distintos estilos, movimientos corporales coreográficos e intensidades regulables.
Beneficios del aeróbic
Muchas son las ventajas que nos brinda esta práctica. Entre ellos, podemos mencionar algunas: nos ayuda a disminuir el peso corporal, a regular la presión arterial, mejorar la actividad cardiorrespiratoria, reducir el colesterol malo, favorecer el equilibrio y coordinación del cuerpo y, además, a aumentar la energía.
A su vez, practicar aeróbic contribuye con el desarrollo de la fuerza, la flexibilidad y resistencia, por períodos cada vez más largos; disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o respiratorias y produce una liberación de endorfinas. Del mismo modo previene la osteoporosis, nos mantiene saludables y en forma y, aumenta la agilidad muscular y articular.
Para llevar a cabo esta práctica siempre deberemos tener en cuenta el calentamiento previo. Poner a tono y acondicionar el organismo, es esencial para no lastimar nuestros músculos a la hora de realizar la rutina.
Deberemos, entonces, estirar nuestro cuerpo, aumentar la temperatura corporal e ir acrecentando la intensidad de la actividad de a poco. Estas secuencias se realizan con un fin: no lesionarnos.
Por último, es importante consultar a un médico profesional acerca de la intensidad con la que trabajar y el impacto de las rutinas a desarrollar (ya sea un impacto alto o bajo).